Tant'amare

Revista de terapias naturales, desarrollo personal, ecología...

Un plan para este año - por Elena Caballero


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Veo brotar mis macetas y sé que la primavera ha llegado. Corre de fondo por toda la casa. Y me encanta. Me eriza el pelo. Me conecta. Ante mi llega el vértigo de la rapidez con la que ha volado la primera parte del año. Pero decido no amargarme por esas cosas. Ni por ninguna otra. Lo decido. Ahora.

Es más, decido usar toda esa fuerza vital que pulula por el ambiente para diseñar el traje de lo que me queda de 2013. La nueva estación dará bríos a mi apretada agenda de trabajo y actividad en torno a mi sueño de este año, el proyecto que concilia lo artístico con comunicar cuestiones que invitan a escucharse por dentro y maravillarse. Es en estos momentos en los que saco mi arquera del armario y pongo orden y concierto a mis sueños de vida. Porque de nuevo es buena ocasión para preguntarse qué quiero hacer con mi vida este año. Cómo organizar mis días para que mis afanes no se queden en agua de borrajas. Así que empiezo a aplicar pequeños trucos de probada solvencia que comparto con vosotros:
  • Si soy la diseñadora de mi propio destino tengo que dibujar en un papel cómo lo quiero diseñar. Y no hace falta ser una Leonardo Da Vinci para hacerlo, basta un boli y buen pulso o una regla.
  • La imagen es poderosa a nivel inconsciente: Dibujar en una cartulina los 12 cuadrados grandes de los meses del año. Puedo dividirlo en 2 bloques de seis grandes espacios cada uno, uno por mes. Así a vista de pájaro es más fácil visualizar dónde quiero estar, y habiendo hecho qué cosas, allá por final de año. Me encanta ver los espacios vacíos de cada mes, llenos de infinitas posibilidades.
  • Me decido por un único objetivo o un “objetivo global” del año. Por tanto, antes de acometer la tarea de ponerme a escribir he de abrirme a descubrir dentro de mi cuál es mi objetivo principal para ser más feliz o más yo, para poder dar en la diana, como lo haría la arquera. No hace falta que sea muy concreto si no lo tengo muy claro. Puede ser algo así como “lo que quiero empezar a atraer a mi vida es…” “qué cosas hago en mi vida que me gustan y quiero aumentar”. En mi caso puede ser: “Encontrar el sentido de mi vida a través de mis aficiones” o emprender por fin mi propio negocio. Seré más eficaz si concreto: “hacer un calendario 2014” o “escribir un libro”, una de esas en particular o dos máximo, para no dispersarse. Si no abarco muchos temas distintos encontraré más tiempo para disfrutar del presente, que es un regalo y me capacita para abordar con más solvencia sea lo que sea que me proponga.
  • Busco el momento apropiado: Cuando has trazado el plano gráfico de tu año te das cuenta de que un buen momento para hacer es ahora, en primavera. Como dice José María Toro, la primavera y el otoño son para hacer y el verano y el invierno para no hacer. Y tiene su lógica. Sobre todo en el sur de España. Con lo cual, con mi cartulina dividida en cuatro grandes etapas y viendo consumido el invierno, puedo prever este ritmo al que me quiero acompasar para sacarme más partido y me pongo a escribir algunas tareas y eventos clave que ya sepa que sucederán en alguna semana. Por ejemplo abril, es una puesta a punto, un calentar motores, diseñar a grandes rasgos el plan de trabajo, con toda la lucidez que acompaña el despertar de la naturaleza. Pues pronto llegan los meses de verano, sobre todo agosto como un enorme paréntesis en el que todo se ralentiza un poco. A ese mes le pongo un “AMOR” en mayúsculas y me dejo fluir. Estoy segura de que la energía de esa palabra, así como “prosperidad”, “trabajo”, “aprendizaje”, empezarán ya a impregnar los espacios de los meses elegidos generando la semilla de esa realidades “soñadas”.
  • Dividir la carrera por etapas, lo hace más asequible. Me puedo proponer cada semana dar un pequeño fruto que tenga relación directa con mi sueño del año. Ese trabajo pasa también por ponerse un pequeño objetivo al día y cumplirlo. En mi caso organizar talleres algunas semanas, mientras voy terminando bocetos e ilustraciones. Luego llega mayo y junio con su enorme belleza calorífica para asentar y finalizar lo soñado. Julio es para entrar en cocina, a mi entender, con todo lo pensado y dispuesto ya se pueden dejar preparados para ultimar los proyectos.
En el caso de que alguna semana o mes no funcionara de la manera que tenemos dibujada en la cartulina no pasa nada. Lo tomaremos como una batalla perdida de la que siempre aprendemos pero con la conciencia de que “la guerra” se gana al final del todo.
Los dejamos reposar en la cocina sobre las mesas mientras nos permitimos un tiempo de descanso y de cultivar relaciones sociales y familiares, antes de que con septiembre y su vuelta al frescor nos podamos poner de nuevo en marcha nuestros afanes.

Así que el primer paso es comprar una cartulina clara, inspiradora y un buen rotulador para ir marcando la senda que quieres caminar en 2013. Un montón de días en hilera dispuestos a ver cumplirse tu sueño: el paso de verlo colgado de mi pared me ayudará a mantener el rumbo cuando el oleaje del despiste o la procrastinación te sacuda por dentro. Mantener el objetivo en mente. Mantener el rumbo por semanas o por meses ayuda, te hará arribar a la isla deseada o al continente, y no a quedarte varada en mitad del océano de los días cuando lleguen las campanadas de fin de año.

La claridad ayuda a conseguir los objetivos: Saca el mapa, ver el faro de la costa a la que quieres llegar da mucha fuerza y muchas alas. Este mismo truco me ayuda cuando tengo que transmitir alguna idea o charla. Sitúo en el centro la idea básica y en torno a ella voy generando contenidos.

Si un día fallas déjalo pasar. Y si no se cumple un día, es que así tiene que ser, perdónate por ser simplemente humana y retoma el viaje al instante presente. Es una buena norma de gestión del tiempo. Para acercarme a la diosa que quiero ser, más consciente, sana, centrada y amante de mi propio ser, debo poner las bases. Y dar un paso cada cierto tiempo. Pero mi objetivo principal es atender mi faceta profesional. De este año no pasa. Me he propuesto crear la empresa de vivir haciendo lo que me gusta, que es crecer y contribuir al desarrollo personal y al darme cuenta. Tarea en la que cada vez más personas andan en este planeta. Suerte y a por tu plan de acción.


Elena Caballero
Comunicadora

Las Mujeres que hay en Ti - por Elena Caballero


Érase una vez una muchacha que vivía siempre alejada de su piel. Hasta que un día comenzó a mirar la luna y a descubrir que a su cuerpo le sucedían cosas extraordinarias a causa de su don de crear vida. Entonces se dio el permiso para ser orgánica y respetar su sagrada naturaleza cíclica. Y hoy es feliz al saber leer en cada estación o fase lunar lo que le sucede por dentro.


Que el viejo mundo ha muerto y ha nacido una nueva era, es algo que a la vista está. No sólo porque tengamos por fin en esta tierra una revista como
Tant'amare que nos conecte con todo lo que nos sirva a nuestro goce y desarrollo personal. También basta con pasearse estos días por las calles de Almería y observar los múltiples proyectos nuevos que comienzan y abren sus puertas con una energía diferente. Definitivamente ya no tenemos mucho que envidiar a otras ciudades donde parecía que era siempre donde ocurría lo bueno. Ahora vienen a visitarnos lo mejor del panorama social, cultural y espiritual del mundo y contamos aquí con personas muy preparadas, cada vez más. Y a pesar de lo que se empeñan en hacernos creer los monotemáticos de la crisis hay vida más allá de la prima de riesgo. Y el brillo en la mirada de muchos, indica que algo se está moviendo.
Por eso, cuando saco mis radares de mujer conectada a sus ciclos lunares, veo claramente una fuerza y una creatividad especial que hacen que cada vez me apetezca más vivir y disfrutar esta tierra. Y por eso, me he atrevido por fin a emprender algo nuevo.

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Un calendario diferente
Cargada con la energía que da la confianza, he decidido dar un salto al vacío y atreverme a desarrollar mi pasión, que es ilustrar y comunicar una idea que ya llevaba mucho tiempo rondándome: la mujer y su ciclo menstrual, relacionados con las fases de la luna. Y ¿qué ha salido de ahí? Pues un calendario 2013 titulado Las Mujeres que hay en Ti, un paseo mágico por tus cuatro ciclos lunares, inspirado en el libro Luna Roja de Miranda Gray donde describo en cada estación uno de los cuatro arquetipos o energías que nos dominan todos los meses cuando estamos en edad fértil.
Esta autora británica, inspirada en la sabiduría de nuestras antepasadas, asocia estos ciclos lunares con cuatro arquetipos femeninos: la Virgen o Doncella (fase postmenstrual-luna creciente), la Madre (ovulación-luna llena), la Hechicera (fase premenstrual-luna menguante) y la Bruja (menstruación-luna nueva). Gracias a estos símbolos se hace más fácil comprender las cuatro distintas energías que vivimos cada mes y así poder usarlas a nivel creativo, sexual y espiritual.

Cuatro energías
La fase de la Virgen o Doncella es la etapa preovulatoria, cuando finaliza el sangrado y te sientes más ligera, dinámica y enérgica, por lo que es ideal para empezar nuevos proyectos. Durante la ovulación llega la Madre, cuando experimentas una expansión interna y externa del amor y te centras en expresarte y en nutrir a los demás seres. En la fase premenstrual domina la Hechicera, el momento para descender a tu naturaleza femenina más interna: la sexualidad, la creatividad, el magnetismo y la conciencia. Momento para hacer balance y conectar con tus deseos. Finalmente, la Bruja con el sangrado, es una fase instintiva y espiritual que busca lugar en el descanso y la introspección, con una serie de energías asociadas que te permiten mirarte y eliminar lo que no necesites de tu vida, para limpiarte y renacer de nuevo.  
Gracias a trabajos como el de “Luna Roja”, miles de mujeres empiezan a desterrar los tabúes y a comprender el poder maravilloso de su ciclo menstrual y a vivir en armonía con él. Por eso nació este proyecto de hacer un calendario, porque tengo ganas de decirle a todas las chicas que es maravilloso ser mujer y que se puede y debe serlo de forma consciente conociendo cosas de nosotras mismas que nos ayudarán a querernos más, a crecer y a vivir más felices.

Somos cíclicas
En la película “Si yo fuera rico”, el protagonista ansía ser rico pero no se da cuenta de que tiene ya toda la riqueza que necesita dentro de sí mismo. Así somos nosotras, que ni nos pongan ni nos quiten, somos ya increíbles y poderosas. No hay nada que temer, somos sabias y expertas en todo lo que tiene que ver con nuestros procesos naturales, aunque se nos haya olvidado. Parir, dar de mamar y criar a mis hijos han sido las experiencias clave para reconocer mi poder inmenso como mujer.
Todo nace de nuestra naturaleza cíclica, circular, como la naturaleza. El objetivo es comprender cómo funciona tu ciclo menstrual, en cualquier fase que te encuentres del mismo, y sacarle partido. Antiguamente eran las leyendas, mitología y cuentos populares los que establecían un paralelismo entre el ciclo de las estaciones, la luna y las energías que experimenta la mujer en el ciclo menstrual. Yo quiero aportar mi granito de arena ayudando a comprender de forma amena y sencilla estas energías y a vivir en armonía con ellas.
Cada vez que nos damos cuenta las mujeres de que nuestros cuerpos están diseñados para bailar al ritmo de la naturaleza, y BAILAMOS con ella, nos hacemos más grandes y poderosas. Así los hombres podrán sentir a través de nosotras esta mayor armonía y también sanarán por dentro.
Te invito a que reconozcas todo lo sagrado, poderoso, amoroso y seductor que hay en ti, para ponernos ya en marcha hacia ese cambio de un mayor vínculo y cuidado con nuestro cuerpo y con su extensión, el planeta tierra, la naturaleza toda. Que podemos ser todas las mujeres que queramos porque TODAS están dentro. Eso sí, en algunos momentos del mes más que en otros. Te invito a explorar esta sabiduría que tenemos. Y a asombrarte con la luna cada noche.


Elena Caballero
Comunicadora